Una biografía ficticia que aborda las andanzas, los éxitos y los fracasos de un personaje real -Espiridiona Cenda, una liliputiense (se elevaba del suelo apenas veintiséis pulgadas) cubana, llegada a Nueva York en las postrimerías del siglo XIX, ávida de triunfar en el mundo del espectáculo- le valió a Antonio Orlando Rodríguez el Premio Alfaguara de novela 2008. Leer más de lo escrito por Eduardo Corrales en IBLNEWS.



